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lunes, 24 de octubre de 2016

Magia bordada hacia Pucela

Las redes sociales tienen estas cosas. Con los años cuentas con personas, pocas, especiales aunque no sean todavía de carne y hueso. Personas ajenas a tu día a día, a tu forma de ser offline, que te dan cariño sin nada a cambio. 
Casualidades de la vida, Sonia llegó a mi vida por la lana, los calcetines y Valladolid. Mi Pucela querida. Y se quedó conmigo. Hilando, en esa distancia tan bien conocida, una caricia de amistad enorme.

Este año me hizo un regalo de cumpleaños maravilloso. No participé en los swapetines, tras mi agobio del año anterior. Y ella no quiso que me perdiera el acontecimiento. Pero no fue solo eso. Fue el paquete más mágico jamás recibido. Como si llegara la carta de Hogwarts, mismamente.

Los meses pasan, la rutina la engulla a una, pero tenía en mente mi regalo para ella. He vuelto a bordar papel. Escogí unas fotos de Sonia realmente maravillosas. Ismael Catalina es un mago al objetivo. Atrapa de esta mujer la esencia más bonita que se podría captar. Así que la base ha sido inmejorable. Elegí fotos de ella misma y otras de sus gatetes.


Probé puntos nuevos, diferentes ideas, volví a escribir con hilo… Los versos de Darío Jaramilllo, poeta indiscutible de los gatos. Por lo tanto, para gatunas como nosotras, de cabecera.

La luna dora los techos.
Inesperadas, aparecen las sombras de los gatos.
Son tan sigilosos que son solamente sus sombras.
Ellos ven todo sin ser vistos
y todo debe estar quieto mientras se mueven
para que ellos puedan sentirse inmóviles,
los gatos, sus sombras.


Volvió a ser una experiencia muy enriquecedora atravesar el papel. Siempre estoy con lo mismo. Pero es totalmente balsámico y un ejercicio de planificación y concentración enorme. No es que puedas moldear el bordado a tu antojo sobre la marcha, como juegas en la tela, ¡no! Aquí debes organizar primero qué puntos no escaparan al hilo. No hay nada al azar. Nada. Todo un reto.





Espero que a mi pucelana tejedora le haya sido grata la sorpresa. Acabada de amenizar con lanas de nuestra querida Pontelana. Lana merina teñida con rubia por Eugenia. Y unas telitas de Mi Marinita. Curioso ha sido comprar en Valladolid, que llegue aquí para hacer paquete y vuelva a Valladolid. La vida. Por cierto, si desconocéis la tienda, no os la perdáis.


Seguiremos bordando versos, tejiendo calcetines y cuidando de estas flores tan bonitas que me arropan en la distancia y en la vida virtual. Gracias, Sonia. 

5 comentarios:

  1. El cartero, ese día, vino muy temprano a casa. Oi el timbre, entre sueños y pensé que había sido mi imaginación. Cuando me levanté, mire el buzón y había un papel con el remitente inesperado. Salí a buscar al cartero, vivo en un pueblo pequeño y nos conocemos todos. Me entregó el paquete y me senté a abrirlo en la calle. Lo primero que vi fueron las fotos bordadas, y me puse a llorar. Pocos regalos han despertado tanta emoción en mi. Ay, Esther. Que bonita eres.

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    1. Ayyyyyyy qué emoción tus palabras. Te imagino ahí en la calle abriendo el paquete, qué bonica. Me alegro que te sorpriendiera y que te llegara ese cariño que rebosaba del paquete, de verdad de la buena. Gracias, gracias, gracias por estar ahí. Un abrazo.

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  2. Qué bonito! Me encanta! Mira que me gustan a mi las cosas hechas a mano y cuando encima hay lana de por medio... ya para qué queremos más! Un proyecto precioso

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    1. Gracias Cristina! Me alegra mucho que te haya gustado ;) Un abrazo

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  3. andre@mail.postmanllc.net

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