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lunes, 7 de noviembre de 2016

The Tin Book

Recuerdo en el instituto cuando nos hicieron encuadernar las láminas de dibujo. Hará ya veinte años. Situación bastante rocambolesca cuando la mayoría de esas páginas no tendrían el recuerdo de mis trazos, sino de los de mi hermano. Negada que siempre ha sido una para la ilustración, mi artista hilaba mis deberes. Pero yo lo encuaderné en clase, dichosa de esa colección de buenas notas a mi nombre. Hicimos unas tapas con cartulinas forradas con papel de regalo. Mi elección fue uno en tonos marrones, repleto de hojas de otoño. Encolamos en su lomo el trabajo del curso.

Me vino a la mente cuando hace unas semanas asistimos con Sarah al curso de encuadernación japonesa con The Tin Book. Lo impartían en una feria librera en Cervera, de la que os hablaré en unos días.  
Cristina y Núria crearon la empresa en Barcelona con este nombre tan mágico. El libro de hojalata, en honor a la obra El tambor de hojalata de Günter Grass. Núria fue quien impartió la clase a diez alumnas atentas e ilusionadas. Nos sentimos casi, casi, casi como Oskar Matzerath, no por no querer crecer, sino por desear parar el tiempo y poder profundizar mucho más a su lado. 

Durante poco más de tres horas aprendimos los cuatro tipos de cosido japonés para la posterior encuadernación. Empezando del más básico hasta el más complejo. Probamos los modelos en cartones para poder llevarnos las muestras con nosotras. Cuatro puntos, noble, hoja de cáñamo y cáscara de tortuga. Los japoneses son magos de los nombres, ¿sí o sí?


Se utiliza una aguja similar a la lanera, con la que estamos tan familiarizadas, pero más larga y puntiaguda. El hilo era un lino un tanto encerado de grosor medio. Y como tercer elemento el taladro. Sí, señoras y señores, sin taladro no sois nada en el mundo de la encuadernación. Puede que para las muestras pudiéramos haber empleado un punzón, pero no para hacer los agujeros de las tapas junto con sus decenas de folios. ¡Taladro en mano, encuadernadores!




Conocéis mi amor por coser el papel. El flechazo no fue distinto, ¡encuadernar cosiendo papel! Hay que ser muy cuidadoso con el procedimiento. Recordad que es estilo japonés, así que los pasos exactos son primordiales para que acabe bien cosido. Elegimos el modelo hojas de cáñamo y quedamos encantadas con el resultado.


A todo esto, no puedo olvidar dónde tuvo lugar el taller. Fue en la entrada de una antigua casa cerverina. Invadimos un territorio de techos infinitos, gran escalinata y una ventana mágica desde donde nos acogió la noche. Imposible no guardar un buen recuerdo de lo aprendido, de la compañía y de la postal que nos queda para siempre en la retina. 


lunes, 19 de enero de 2015

El Cuello Gryffindor

Cuando acabé la bufanda de Judit me encandiló tanto que pensé que también quería una para mí. Pero no tenía ni tiempo ni ganas de gastar tanto dinero, ¡cómo come lana la Gyrffindor! Lo poco que me cuesta gastar para los demás y lo mucho para mí ¿os pasa?

Entonces me di cuenta que la última madeja granate estaba casi entera y que aún me quebada mostaza ¡eureka! ¡un cuello Gryffindor! Y si, me puse manos a la obra y he pensado que tal vez os apetezca pertenecer a la casa de magia y queráis uno ;) Así que os dejo aquí el patrón, la mar de sencillito. Por cierto, lo he añadido a mi Ravelry y estoy encantada de ir actualizando allí mis proyectos ♥ 


El mío es muy largo, tal y como os enseñé en nuestro facebook, y es que mi garganta es frágil y hay que taparla al máximo. Así que os lo podéis tejer más cortito si no os apetece ir tan envueltos.

Espero que disfrutéis tejiéndolo si os decidís. Por mi cabeza ya vuelan ideas de cuellos de otras casas... porque imaginad que el sombrero seleccionador dijera que no soy de Gryffindor ;) 

lunes, 5 de enero de 2015

Cojines Gatunos

Hace unos meses vi una oferta en Spoonflower y se me ocurrió pedir tres fotos de nuestros gatitos y coser unos cojines para Navidad. Mi hermano vive lejos de su gatito y pensé que era un buen regalo. Así que pedí dos telas con Xinet, para mi madre y mi hermano y Nora, y otra con Obi para nosotros.

Tuve una cómplice, mi madre, le descubrí su regalo con antelación y menos mal porque me puse enferma y con la tos que tenía no cosía ni para adelante ni para atrás. Así que tan sólo hice de pinche de costura. Quitar hilos y poca cosa más. ¡Qué gran costurera tengo madreeee!

Empezamos los cojines de cero, con una tela de rayas preciosa que tenía, tomamos medidas, compramos cremalleras... y máquina en mano se lució unos cojines preciosos y perfectos.


Cada hogar de la família ya tiene un cojín con su gatito, un regalo fácil si tenéis mano con la "amiga" máquina de coser, que queda genial y siempre encanta tener al bichito ahí inmortalizado en el sofá. Quien dice cojín, dice tote bag o lo que se os ocurra con la foto o estampado que queráis.
En mi pedido también añadí un muestrario de telas y ahora sé la textura de todas ellas para volver a pedir. Mientras, disfrutaremos de nuestro cojín-obi. Por cierto, que a él también le ha encantado ♥
Feliz Noche de Reyes, la tercera más mágica de estas fiestas. Espero que vuestro árbol esté bien cargadito de regalos.

sábado, 27 de diciembre de 2014

La Gryffindor ♥



Sonaba esta canción en mi móvil cuando entregué el paquete a Judit. Los que me seguís ya sabéis quién es, mi hermana de leche. ¡Cuántas cosas hemos vivido y compartido! Entre ellas nuestra pasión por Harry y nuestro deseo cada año de que llegue la carta para Hogwarts, seguimos esperando...Pero mientras, le propuse un reto: "¿qué te parece si tejo para ti la bufanda Gryffindor y la llevas en una de tus retransmisiones en directo en la tele andorrana?" Y dijo que siiiiiiiiiiiiiiiii ;)

Así que manos a la obra. Busqué un patrón de alguien que la hubiera hecho fiel a la verdadera casa de magia, no una simple bufanda con colores similares, ¡no! una bufanda doble con fleco corto y que transportara a la portadora a Las Tres Escobas, ¡directamente!
Ese patrón fue el de Creative Missy el que he seguido fiel a sus puntos, a sus instrucciones y a sus medidas, excepto en el largo de los flecos porque me he ceñido más al original de la película. Fantástico tutorial por cierto. Mi lana escogida fue Merino Aran de Katia, y para vuestra sorpresa os diré que se lleva más lana que un jersey. En total tres ovillos y medio de granate más casi un ovillo mostaza, ¡madre mía!

Descubrí la maravilla de agujas circulares de ponny, de bambú y cable muy corto. Ha sido una delícia tejer con ellas este más de metro y medio de bufanda.
Fue un trabajo emocionante, que os he ido enseñando en nuestro instagram y en nuestro facebook en blanco y negro, ¡para que fuera sopresa! La verdad es que se me ha hecho corto y aunque ha sido un mes de gryffindor, me ha parecido un suspiro. Me he estrenado con los flecos y parece mentira pero también ha sido mi primera bufanda. 


Ahora esperamos verla en el telediario andorrano, portada por la mejor de las reporteras del momento. ¡Qué ganas tenemos! Mientras, recordamos felices los colores de la casa de magia, los momentos vividos y la labor terminada. ¡Retos a mí! ¡Ah! Y lo dejamos todo detallito en nuestro ravelry.
Durante este mes de tejido secreto le hemos llamado, los que conocíamos la incógnita, "la gryffindor" de ahí el título del post. 
Quién sabe si algún día seguiremos tejiendo las tres casas que nos quedan... quién sabe.

lunes, 15 de diciembre de 2014

Christmas is coming

The strange Christmas. Cada año llegas a estas fechas con el ánimo acumulado de los tres cientos y pico días que dejas atrás. Analizando, divagando entre lo bueno y lo malo... y cuando lo haces con ganas de que pase deprisa y de que empiece el nuevo año para comprobar que es mejor, te das cuenta de que no lo estás viviendo como pertoca. Por eso mismo me decidí a hacer mis postales, contrariamente a lo primero que había pensado.

Debe hacer unos 25 años que escribo mis postales de Navidad, ya os conté el año pasado. Este año no han sido del todo handmade y no llegarán a todos los hogares que desearía, pero ahí están. En nuestra visita a Creativa Barcelona, buscamos unos papeles de scrap navideños, sabíamos a lo que íbamos y lo encontramos. Así que de ahí recorté cada una de mis postales, a cuál más bonita. 
Ya tenía en mente mi detalle craft y tejí una veintena de copos de nieve, con lana blanca muy finita. Y me decidí a almidonarlos uno a uno mediante el agua de arroz, como bien dijo en su día Begoña, o como lo conoceréis Louis et Moi. Así que puse el arroz a hervir, colé el agua y la puse en un vaporizador. Rocié los copos y los planché de inmediato. Los dejé secar e voilà.


Me encanta el toque que le queda con el agua de arroz, almidonado pero no seco, es decir con cuerpo pero no duro. Eso si, pierde todo el efecto del punto, no se puede ver lo que era un punto alto o una cadeneta, pero han quedado unos copos muy navideños y estoy contenta con el resultado. 

Escribí mis postales y les colgué un copito a cada una ♥ Ya deben estar la mayoría en sus hogares. Este año familiares y amigos más íntimos, el resto recibiréis mi cariño vía online y no porque os quiera menos, sino porque una no llega a todo lo que quisiera. 

Feliz Navidad y si os animáis a almidonar, probad el agua de arroz y dejaos de químicos varios, y si os animáis a escribir postales ponedles siempre un toque handmade, se agradece. Aquí tenéis un buzón esperanzado de vuestros mejores deseos. 

martes, 25 de noviembre de 2014

Pull (presque) Sessun: Inicio.

Cuando vi la foto de Núria, de Nus & Fils, con el súper ovillo de La Cantatrice no dudé ni un segundo en escribir a Sarah y decirle que ¡lo necesitábamos! 

Nos pusimos en contacto con Harmione y nos atendió estupendamente y en pocos días tuvimos el "ovillón" en casa. Se trata de un ovillo de 400 gramos, mezcla de acrílico con lana y viscosa, en tono tweed (siiiii, decidlo, ¡me ha dado fuerte este invierno!). Es de la marca Rico Design y para agujas del 5-6.
Sabíamos qué queríamos hacer, nos vino a la mente el mismo jersey a las dos en cuanto vimos el ovillo. Se trata del Pull (presque) Sessun de Clm y nos surgió un amor a primera vista desde que lo encontramos, sencillo pero precioso con sus rombos en el escote, ¿es o no es?

El patrón estaba en francés, pero ¡no problem! Sarah es un crack y tradujo el patrón en un plis-plas. Además con sus conocimientos tejeriles hizo alguna que otra adaptación para simplificar la explicación. Vino entonces cuando nos planteamos: ¿un KAL? (knit along) Y nos animamos a escribir a la creadora del patrón con la propuesta desde el país vecino. Nos respondió en un suspiro, que nos pareció eterno, y nos envió unas palabras la mar de bonitas y agradecidas por nuestra idea. Así que tenemos traducción autorizada y emocionada ;) 
Y ahora viene cuando os hacemos la proposición indecente: ¿alguien se anima a tejer el Sessun con con estas dos locas? Hemos pensado en crear un grupo de facebook por si os apetece tejerlo con nosotras y, a parte de disponer del patrón, ayudarnos entre todas y parir un montón de Sessunes, ¿qué os parece? Si hay quórum lo creamos, sino lo tejeremos mano a mano más felices que perdices. Estáis invitadas. Todas aquellas que queráis formar parte del grupo y tejer con nosotras, dejadnos en un comentario vuestro correo electrónico para invitaros una vez creado. 

¡Nos ponemos a ello! Este invierno lo estrenamos ¡seguro! Preparadas, listas... ¡ya!

nota: el patrón está ideado y traducido para tejerse con agujas rectas, pero si quieres adaptarlo a circulares, también serás bienvenida. ¡más fácil no te lo podemos poner!

lunes, 20 de octubre de 2014

Cuello Brioche

Dando vueltas por Pinterest encontré un patrón que me cautivó: el tejido en brioche. Un tejido con agujas circulares o de doble punta, que se trabaja con dos hebras de distinto color y que consigue un efecto reversible. Por un lado predomina uno de los dos colores, quedando el otro en el fondo, y al revés. No deja de ser una variación del punto inglés en dos colores. ¿Maravilloso o no? 

No lo dudé ¡tenía que probarlo! Justo a tiempo Elena me regaló una lana súper especial. Hilada y tintada de la mano de Pontelana, ¡qué preciosidad! Además, es kilómetro cero porque está tintada con cebollas de Torregrossa, un pueblo a nada de aquí. Especial, ya os lo he dicho. 
Pensé en combinarla con la que me quedaba de mi primer jersey y así sería una combinación ideal para cuando lo llevara puesto. ¡Dicho y hecho!

No es un punto difícil, se trata de estar atenta al color que toca y combinar los puntos derecho y revés hondos, para dar el efecto. Yo seguí el tutorial de Tejiendo Perú, súper fácil y claro en sus explicaciones. 

El resumen sería el siguiente: 
- Primera pasada: derecho-revés 1x1
- Segunda pasada: revés normal y derecho hondo
- Tercera pasada: derecho normal y revés hondo
Repetir hasta terminar las vueltas segunda y la tercera, tejiendo siempre lo mismo con el mismo color. ¡E voilà!

El resultado no me puede gustar más, tengo dos posibilidades de color y una textura increíble con la lana de Pontelana
Con la lana que me queda tejeré unos mitones a juego, os los enseño en mi instagram o por aquí, si el tiempo me da tregua, en cuanto estén terminados ;)
¿Os animáis? ¡Hay que probar cosas nuevas!

lunes, 15 de septiembre de 2014

¡La vuelta al cole!

El nuevo curso está aquí. Este verano quise volver a resucitar la nueva máquina, que aún sigue en su caja, para ver si conseguía hacerme un estuche bien grande para las clases. Así que una tarde nos pusimos las dos, mi madre es mi maestra costurera. Elegimos la tela de fuera y la del forro e hicimos patrones con folios, tanto para los lados como para la base.
La tela fue una maravilla que compré en Creativa, no recuerdo en cual porque siempre que voy a la feria vuelvo cargada con un montón de telas molonas, que siguen esperándome la mayoría. Una vez elegidas y cortadas todas las piezas a la medida de los patrones en papel, lo colocamos todo del lado que tocaba para coser correctamente. Previamente pusimos alfileres para no perder el norte.
Hilvanamos antes de hacer el doble para poner la cremallera, fuera los hilitos futuros de la tela. Y cosimos la misma a mano, bueno, mi madre cosió la misma a mano. No nos dio tiempo el mismo día, ya que hicimos dos estuches (¡el otro para ella!), así que se lo llevó a casa y cuando me despisté ya tenía la cremallera cosida perfectísima!!!
Me encanta el resultado. Es un estuche grande como a mí me gusta, para no perder jamás las llaves porque me caben dentro. Además, comprobé que aunque no pueda coser a ritmo muy lento, no se me da tan mal, así que habrá que volver a probar. 
Contenta por poder estrenar en el primer día de curso y feliz por dar uso a mis telitas bonitas... ¡Que siga la costura, que siga! 

viernes, 5 de septiembre de 2014

Salt Water House Socks

Este agosto hemos tejido ya preparando el invierno. Jordi pidió unos calcetines de nuevo y ¡sus deseos son órdenes! Me encanta tejer calcetines y a él le encanta verme tejerlos y enfundárselos en sus pies cada pocas pasadas. Entonces, ¿cómo vamos ambos a negarnos ese placer?

Quería probar cosas nuevas, preparando ya mi participación en los próximos Swapetines. Si, si, ya pienso en ellos. Así que me adentré en Ravelry y escogí un patrón facilito pero diferente a los que había tejido. Se trata del Salt Water House Socks de Chrsitine Mills. Del patrón tan sólo he adaptado la serie de cuatro pasadas para el dibujo de la cascada, ¡súper fácil, pero resultón!
La lana escogida fue una vez más Big Fabel de Drops, comprada a medias a Llanes de Colors y a  Miss Entretelas. ¡Mis laneras favoritas! Es una lana muy gordita, para tejer calcetines un pelín bastos de tan gruesos, no aptos para botas finas, pero excelentes para mirar la tele en el sofá. Los siguientes se los haré en lana más fina, ¡decidido! 
Tejer calcetines significa pasar las horas con mis cinco agujas y Wasel Wasel. Es un curso súper recomendable, al que puedes recurrir el resto de tu vida. Todo hay que decir que cada vez menos, una ya se hace amiga de talones y disminuciones; pero todavía tengo que escuchar a Gemma cada vez que me enfrento al remallado. Pero... ¡me encanta escucharla! 
Jordi ya tiene dos pares a punto para los primeros fríos... y yo ya busco nuevo patrón porque tengo lana para calcetines para aburrir. ¿Os animáis con ellos? Pronto verá la luz la plataforma de cursos de Wasel Wasel, no lo dudéis ¡no os arrepentiréis!


lunes, 11 de agosto de 2014

¡Pies bordados!

¡Viva el verano! No sé cuántas veces habré dicho esto desde el 2 de julio, pero me encanta repetírmelo. Siguen los momentos difíciles que no se van ni con el calor ni con los días de fiesta, pero tenemos horas y horas para series, labores nuevas y para mirar a Obi largo y tendido. 

Después del búho de Paola, y mientras avanza mi primer jersey, tenía urgencia de volver a bordar. Quería que fuera algo diferente y tenía ganas de usar ya mis hilos de tapicería que tantos años hace que esperan. Y como el verano también tiene lo de "ordenar y ordenar sin parar", aparecieron unas alpargatas nuevas en un color lavanda maravilloso y mi mente hizo "click". (Hay muchas fotos ¡AVISO!)

Preparado el material y escogidos los hilos, no fue idea mía 100%, ¡no, no! Me vino a la mente un tutorial de Núria de Nus & Fils. Hace pocos días nos mostró cómo había bordado una camiseta. 
Me encantó el toque de sencillez y de ahí el diseño de mis alpargatas. Primero dibujé lo que quería bordar y luego ¡manos a la obra! 
Las V en lila. Las líneas en verde. 


¡E voilà! Estoy encantada con ellas. 
Ya veis que es súper sencillo, pero atención a: 

- Las alpargatas son de tela gruesa por lo que tenéis que buscar hilo de tapiz, bien grueso. 
- Por eso mismo, bordaréis con aguja lanera, por muy raro que parezca. 
- La tela de alpargata es de rejilla por lo que tenéis dos opciones para ir rectas en vuestro dibujo: o hilvanar un hilo siguiendo una línea recta por la que bordaréis, o hacerlo a ojo (como yo) y seguir una misma línea de agujeritos del tejido. 
- En caso de equivocaros y tener que desbordar, tranquil@s porque podéis hacerlo fácilmente. Los agujeros desaparecerán peinando un poco la tela. Entonces podéis volver a empezar. 
- Es dífícil que queden exactamente las dos iguales, pensad que es artesanal y DIY ¡será precioso igual!


Ya veis, estoy muy contenta con el resultado y el verano aún me da tregua para seguir probando cosas nuevas ¡adelante! 

lunes, 7 de julio de 2014

¡Camiseta nueva!

Acaba el curso, llega el calor y empiezan las vacaciones. Con todo ello y otras cosas que dan impulso, me propongo pasar un verano entre labores diversas.  Porque soy un culo inquieto, porque todo me apasiona y porque aprovecharé cada minuto.

Sarah vio que repineaba una serie de camisetas con tapetes (doily) integrados y me dijo: ¿nos hacemos una? De ahí creamos un tablero, tejimos un tapete, buscamos una camiseta y quedamos en su casa con Laura. Si, si, un plis plas, ¡cómo a mí me gusta! 

Elegí un amarillo intenso en un algodón egipcio de Lanas Stop, de la misma gama cromática que la camiseta pero no exactamente el mismo. Os dejo el tutorial en fotos porque más vale una imagen que mil palabras, pero los pasos serían estos básicamente: 

1. Tejer el tapete a la medida que deseéis para vuestra camiseta. Cuanto más fino el hilo mejor, de eso me di cuenta al acabar. Mi patrón elegido es este, sencillo y resultón. El patrón original tiene una treintena de vueltas, yo tan sólo tejí hasta la 11 porque ya tenía la medida deseada.

2. Embastamos el tapete a la camiseta con una capa en el medio de entretela termoadhesiva, para que después sea más fácil y seguro coser. 
Una vez cosido a mano provisionalmente preparamos la máquina. Valga decir que era mi PRIMERA VEZ y la costura resultante es bastante horrorosa. Aunque para ser la primera vez y tejer en círculo no está nada mal. Además hice pasar un buen rato a Laura y a Sarah, que rieron de lo lindo de mi velocidad y mis sudores fríos. 

3. Cosemos las tres capas juntas a máquina eligiendo una puntada muy pequeñita para que no se vea y vigilando que la costura vaya por una parte del doily sin muchos puntos, para que sea más fácil y vigilando también que no se arrugue la capa de tela intermedia que tenemos. 
¡Cosido! Prueba superada con un éxito moderado, para mí inmenso, pero cuando costureras expertas veáis mis puntadas os pondréis las manos a la cabeza!

4. Toca cortar. Primero cortamos la capa de fliselina, dejando un dedo desde nuestra costura. Y luego cortamos la camiseta a la misma medida, controlando que no se vea desde el otro lado. 
A continuación cortamos la entretela sobrante del exterior, dejando un borde que sabemos que al planchar quedará unido a la camiseta reforzando nuestra labor al máximo. 

5. Cortamos hilos sobrantes y planchamos en caso de necesidad.
El resultado final nos encantó, aunque todo el mundo afirma que la siguiente con un hilo más finito mucho mejor. Este algodón lo tejí con aguja de 3mm y creo que la próxima tengo que elegir un hilo mucho más fino para que el resultado final quede más integrado en la camiseta. Para ser la primera no está nada mal, ahora ya sabemos la técnica así que toca mejorarla y empezar a tejer un tapete muuuuuuucho más finito.
¿Qué os parece? Para ser la primera no está nada mal, pero hay que repetir y mejorar, ¡eso siempre!
Gracias a Sarah y a Laura por ayudarme y pasar una mañana tan fantástica y a Montse, madre de Sarah, por dejarnos su casa, su máquina, su fliselina y sus consejos de experiencia que tan bien nos hicieron rematar la labor. ¡Tres hurras por Montse!

¡Si alguna se anima que nos la enseñe, eh! Y no perdáis detalle del facebook de Agulla Llanera que en cuanto acabe la suya nos la enseña ;)