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lunes, 1 de febrero de 2016

Fox Faces Socks for Esther

Misión cumplida. Entrega a la tercera mujer completada. Esther recibió sus calcetines hace unos días en una jornada muy especial.
Ya os he hablado antes de ella, mi Esthereta. Somos “Estheretes” mutuas, una de la otra. Tras diecisiete años hay tantas batallas por recordar que esta última merecía un buen regalo. Esther es una luchadora, una valiente, una aventurera. A ella hay que recurrir cuando surge el miedo y la incertidumbre. Ella tiene la respuesta, la fuerza para desperezarte del temor. Sí, lo tengo comprobado. Estos últimos meses ha trabajado como una jabata en su tesis doctoral. Encaminada a descubrir las relaciones más sorprendentes entre las publicaciones literarias de la Poesía de la Experiencia. Estudiando como nadie todas esas revistas con tantas y tan buenas relaciones por desentramar. Ahí he estado yo, para enterarme de todo, para vivirlo con ella. Y hace unos días fue la defensa de la tesis ante el tribunal. Tenía que vivirlo con ella. Y allí estaba yo con sus calcetines en mano. Disfrutándola con la lata cerrada, felicitándola con la lata abierta.

Como no podía ser de otra manera recaí en la malabrigo uruguaya en su color Solis. Un verde azulado, agua de mar, elección indiscutible para unos pies de nadadora como los de Esther. Tras estos últimos calcetines me pregunto: ¿seré capaz de tejer otros sin malabrigo? Y me respondo: hay que acabar las reservas que quedan en casa. El dilema de la tejedora-acumuladora-de-lana.
Escogí el patrón de Fox Faces, que tantas calcetadoras ya habían tejido y yo aún guardaba en la recámara. Me ha encantado tejerlos. El cambio brusco de esquema en la pierna me ha divertido y fascinado su resultado final. Los calados no han sido complicados y la aparición del azul entre el verde en el tejido ha ido haciendo su magia.
De esta manera se van acumulando los calcetines entre mis proyectos de Ravelry. El reto del 2016 será aprender a intercalar colores, aventurarme con el jacquard de una vez.

Terminado el proyecto “Mismujeres”, me adentro en otro KAL con Sarah, Agulla Llanera. Además de nuevas fotos bordadas, versos bordados y nuevas ideas hilo en mano que ya os contaré más adelante. Ilusionando a fotógrafos-poetas ando… Locuras mías, loca yo, ya sabéis. 

lunes, 11 de enero de 2016

Carolina Socks for Nora

Nora. La segunda de mis mujeres en recibir sus calcetines. La mujer que enamoró a mi hermano y se lo llevó a casi 600km. La que lo acogió en tierras pucelanas y hace que sonría todos los días. Ésa, mi Nora, merecía sus pies calientes.

Porque esta castellana cuida de mi hermano y lo hace feliz. Porque es de la familia desde el minuto uno, porque se lo ha ganado. Por eso, y más, le tejí los Carolina socks. Podéis encontrar el patrón original en el Ravelry de Monkey Toes. Es un patrón sin mucha floritura, pero me encantó su sencillez. Además, con la maravilla de colores de esta malabrigo, ¡no hacía falta más!
Sí, volví a caer en las redes de la lana uruguaya. Esta vez en su color Indiecita. ¿Es mágico o no es mágico? Es un color espectacular, por ello no hacía falta que el patrón tuviera demasiado misterio. El secreto estaba en la lana.
Nora los recibió por Navidad. Le llegó su lata desde Lleida a Valladolid de la mano de mi hermano. Sorprendida, sí. ¿Cómo no podía esperar ser una de ellas? Pues no. Y eso aún le da más valor. Cómo me gusta sorprender.

Y es que el 2015 fue un año de calcetines. De disfrutar al máximo tejiéndolos. De acabar la mar de satisfecha, uno tras otro. Sin pereza para el segundo pie. Siempre con ganas de más. Porque han sido tejidos para gente que quiero, sin presiones, sólo con encanto. Por ello, me planteo, este año en serio, no participar en los siguientes swapetines. Porque tejer debe ser un placer, la presión ya nos la pone la vida. Y suficiente tenemos.

Todavía nos queda una tercera mujer. Estoy en ello, tengo una fecha especial en qué debo hacer la entrega. Esta vez en mano. En un día que no olvidará jamás. No puedo dar más pistas… Pronto, muy pronto, por ello debo tejer sin parar.  ¡Por un 2016 lleno de calcetines! 

lunes, 28 de diciembre de 2015

Zokni Socks for Judit

Mis mujeres. No os van a ser nuevas, ninguna de las tres. La primera en tener sus pies calientes ha sido Judit. Mi Judit. Como ya os dije en su momento, mi hermana pequeña que ejerce de mayor. Siempre. La cabeza más serena, más madura, más acá que allá. No como yo.
El año pasado le propuse el reto de tejerle “La gryffindor”. Consistía en que ella presentaría las noticias en la televisión andorrana con la bufanda puesta. Lo cumplió, como todo a lo que nos comprometemos. Porque juntas sabemos que podemos con todo. Porque hace años que las vemos venir. Agachamos la cabeza para que no nos dé de golpe y seguimos adelante.

Le he tejido los Zokni Socks en el maravilloso Impressionist Sky. Y es que unos calcetines no se pueden tejer con otra lana que no sea malabrigo. Porque una vez lo pruebas, no hay vuelta atrás. Ha sido un patrón precioso de tejer, tanto  como su resultado.  Lo podéis encontrar gratuito en el Ravelry de Mintyfresh. Y también en nuestra lista de proyectos, ampliándose día a dia.
Convertida ya en una viciada de los calados. Es un no parar de buscar y rebuscar patrón. Hasta encontrar el agradecido con la lana, con el color y con la tejedora. Exigente que es una.
¿Y qué decir de este azul? A medida que iba tejiendo iban apareciendo una gama de matices que quitaban el hipo ¡y el sentío! Espero que calienten sus pies, sus pies del 41 que no se terminaba nunca. Que la fría nieve andorrana descubra la calidez de unos calcetines tejidos a mano, a cinco agujas ¡como debe ser!
Durante estos días repartimos la segunda lata. Sí, sí. Todavía top secret. Hasta que su destinataria la reciba. Espero poder enseñároslos en breve. Para la tercera deberéis esperar un poquito más.

Y el año llega a su fin. Calcetines en mano para una mis mujeres. No podía ser de otra manera. Sed dichosos en los días que quedan y cargad la mochila de energía para el 2016. Seguro, seguro, seguro será mejor. Mucha lana ;)

lunes, 19 de octubre de 2015

Scalator Socks

Nunca había tenido cuatro labores en marcha, a la vez. Cuatro bolsas de labor a mi vera llamando a mis manos inquietas, nunca. Pero se acumulan las ideas, las ganas, las necesidades... Sí, al final nuestras labores se nos vuelven necesidades. 

Sigo con ellas, a la vez, y mientras las voy terminando aún puedo enseñaros labores finiquitadas durante el verano. Tuve ansias de tejer calcetines, ¡cómo no! Y el 46 de mi casa me pidió soluciones para el próximo invierno, así que me puse manos a la obra en pleno julio.

Escogí los Scalator Socks con el patrón traducido por Irene de Things to knit en su reto de 2014. Un esquema muy bien explicado y con un dibujo estupendo, para esos hombres que prefieren no lucir calados.
Es un patrón muy sencillo, pero hace un efecto óptico de escalera que queda súper resultón.
La lana no es especial para calcetines, pero como son exclusivos para estar en casa, no problem! Pedí especialmente esta madeja tweed (ya sabéis de mi debilidad). Es la misma que la de mi cuello London Confetti, ¿recordáis? La Robin Fx Dk. Hice el pedido en Loveknitting y la escogí en este color azul marino.
No será apta para muchos inviernos, vaticino que no soportarán muchos lavados, pero ha quedado un colorido tan bonito que duren lo que duren estará compensado.
Ya veis, calcetines a tutiplén. Y es que es la labor que tejo más relajada, con la que más disfruto, la que mayor satisfacción me da. Por eso, entre labor y labor, siempre hay sitio para ellos. Para sentirme bien, para saber que esos serán mejores que los anteriores, siempre.

Espero el mes que viene poder enseñaros, al menos, una de las labores que me tienen en danza estas semanas. Peleándome ando, pero ya sabéis, el curso, las rutinas, el cansancio... hacen de las suyas y el ritmo de tejido aminora, aunque no lo creáis los que me conocéis, Esther también para.   

lunes, 7 de septiembre de 2015

Los Dragonfly socks

Anisóptero: conocido como “libélula”. Insecto de aspecto frágil pero con alas grandes y fuertes. Veloz. No pica a los humanos pero es una gran depredadora. Simbólicamente se dice que representa la renovación, las fuerzas positivas y el poder de la vida. Se asocia con la buena suerte, la prosperidad, la rapidez, la fuerza, la paz, la pureza y la armonía.
  
Me emocionó que Sarah quisiera tener unos calcetines tejidos por mí. Ella, la que me enseñó a mi a tejer calados... ¡Ella! Merecía los mejores calcetines del mundo. 
El patrón me volvió loca el primer día, por ese mismo deseo de sorprenderla, me agobié y pensé que jamás encontraría nada al nivel de mi Pepita Grilla. Recordemos que para mí ella es la máster-tejedora. Así que el primer día abandoné la búsqueda sin resultados.
El segundo día di con ellos, sin dudar, los Dragonfly eran “sus calcetines”. Libélulas, como ella: fuerte, positiva y paciente. Porque eso es lo que aporta Sarah a mi vida, el optimismo y el no desfallecer que muchas veces a mí me falta.
Me encantó tejer este patrón. Ya sabéis, como siempre tan sólo me basé en su diseño del calado y el resto del calcetín fue con el método habitual. No negaré que pensé en hacerlo con agujas circulares y aprender a tejer los dos a la vez pero… ¿Os podéis creer que tejer con 5 agujas y uno a uno me fascina tanto que cambié de idea? Es como un proceso lento y armonioso, me da la lentitud y el paso a paso que mi vida tal vez no tenga y eso me calma soberanamente.

Eligió para la misión una malabrigo sock en verde, en un tono llamado fresco y seco. Un verde maravilloso con un juego de aguas que me ha hecho volver loca para las fotos. Sí, lo siento mucho, pero no son las fotos que se merecería. 
Ahora ya están en poder de Sarah, esperando el frío tan ansiado después de este intenso verano. Tengo más calcetines tejidos durante estos meses en la recámara. Poco a poco irán saliendo a la luz.  De momento os dejo el enlace a mi Ravelry para que no perdáis detalle. ¡A por las agujas!

lunes, 10 de agosto de 2015

Los Summer Socks

Mi Pepita Grilla me regaló una madeja de malabrigo dorada por mi cumpleaños. Deseaba que con ella me tejiera unos calcetines para mí, esta vez sí. Y aunque han pasado varios meses hasta llegar el momento, aquí los tengo.
Parece que tomar las cinco agujas para tejer calcetines me ha devuelto parte de mi calma. Ya os he dicho siempre que tejer calcetines es la labor más satisfactoria para mí y lo confirmo con cada nuevo par. 
Y esto ha sido empezar y acabar, en una semana los Summer Socks han vestido mis pies. ¿Qué os parecen? 
El año pasado no pude seguir nada del Reto 2014 de Irene, en su blog Things to Knit, pero me guardé el enlace para ponerme a calcetar sus patrones traducidos en cuanto tuviera ocasión. He seguido la técnica con la que aprendí y tan sólo, como siempre, he adaptado a mis cinco agujas el patrón en circulares que ella propone. E voilà!

Su color dorado me vuelve loca. Tiene un tono amarillo de oro viejo, un color espiga... Y sólo imaginar ese campo espigado: ¡calma total! 

Así como las trenzas me dan una pereza infinita, los calados me absorben y me conducen tan sólo a pensar en qué punto toca tejer. Por eso supongo que me fascinan, porque me abducen y se llevan todo lo demás. Todo está en contar, ya os digo siempre que ése es mi secreto.
Está siendo el verano de los calcetines. Terminado ya el par para el 46 de la casa  con una lana no especial para calcetines y en marcha los siguientes... pero ya os contaré. Pronto, muy prontito. Pensaréis que estoy loca con estos calores ponerme a tejer calcetines de lana, pero es un gustazo igualmente. ¿Cómo van vuestras agujas? ¡Aprovechad, que agosto pasa volando y vuelve la rutina! 

martes, 9 de diciembre de 2014

Mis primeros mini socks ♥

Esto ya es lo más. Tejer los Piece of my heart socks para Elena fue un reto apetecible y amoroso, pero tejer para Martina, ¡lo supera todo!

En cuanto vio los calcetines en los pies de su madre, su cara se iluminó y mi corazón y mi cerebro fueron muy veloces en prometerle unos iguales, ¡a la de ya!

Así que, ni corta ni perezosa, adapté el patrón para su mini pie, recalculé los corazones y conté los puntos para sus medidas. ¡No me lo puedo creer! ¡Wasel Wasel ha creado un monstruo!

Fui capaz de tejer estos calcetines siguiendo los pasos memorizados del súper curso Wasel, sin consultar por primera vez ni uno de sus vídeos, ¡ni para el remallado! Eso si que es un triunfo, ya soy tejedora de calcetines. ¡Viva!
He seguido tejiendo con malabrigo, un gustazo, y me ha vuelto a encantar hilar corazón tras corazón. Ahora tengo a la mami y a su peque con los pies llenitos de corazones, ellas felices y yo más. Ayyyyyyyy les tejería un montón de calcetines iguales ♥
Mil gracias a Elena y a Martina por la súper sesión de sus pies que se han marcado especialmente para el Atelier ;) Gràcies inconmensurables súper E.

jueves, 30 de octubre de 2014

Piece Of My Heart Socks

Tejer calcetines, ya sabéis: mi nuevo yoga, mi nueva fascinación. A cada par quiero saber más. Primero fueron lisos, después con puntos distintos, luego llegaron los calados... Y entonces ¡Elena quiso los suyos y a mi me encantó la idea!
Le dije los tipos y casas de lanas entre los que podía optar y ella se decidió por la malabrigo socks botticelli. Nunca había tejido con malabrigo y quiero decir que si por mi fuera ¡nunca más tejería calcetines con otra lana! Fascinante, la delicadeza con la que queda el tejido, el cuerpo del hilo, ¡magnífico! Lo único que no me gusta: el tener que ovillar, soy un desastre. ¡No tengo paciencia!

Busqué un patrón para ELLA, si si con mayúsculas. Un patrón con en el que se identificara, que fueran perfectos para Elena. ¡Lo encontré! Me lancé de cabeza a los Piece of my hearth socks de DKissinger que podéis encontrar gratuito en Ravelry. Como siempre, tan sólo seguí el patrón para el calado y las instrucciones de mis adorados calcetines Wasel Wasel.

Corazones por doquier porque ella es un corazón con patas. Si si, porque no sé qué haría yo sin esa vocecita diaria que me da fuerzas desde las siete que nos despertamos hasta que nos vamos a dormir. Siempre está y no sé cómo se lo hace que cuando pasa algo, ella lo intuye y está, siempre está. Por eso, los corazones en sus calcetines le iban como anillo al dedo. 

Fue el primer patrón en el qué tuve que adaptar numéricamente, que si tantos puntos un corazón, que si mover el talón para centrar el dibujo en el pie... ¡conseguido! Sufrí como siempre, porque cuando no sale a la primera me sulfuro, suerte que yo también tengo una Pepita Grilla que dice ¡eeeeeeeeeeeh, para quieta y piensa! Sino, tal vez no hubiera acabado los heart socks.  

Ya mismo nos ponemos con el siguiente jersey ¿y vosotras qué tenéis en las agujas? 

lunes, 22 de septiembre de 2014

Triton Socks

¡Calcetines para todos! Pues si, esto es un no parar de calcetar. Acabados los verde-cascada de Jordi me aventuré a probar los calados en otros calcetines, esta vez para mi madre-socia. 

Volví a repetir con la misma lana, Big Fabel de Drops y es que es tan fácil y tan rápido tejer calcetines con ella, ¡que no haría otra cosa! Pedíria todos los colores de la gama y tejería calcetines para todos, ¡prometido! 
Me decidí por los Triton Socks de Laura Sparling, pero al ser en lana tan gordita el calado no se aprecia tanto, aunque para mí ha sido un subidón saber hacerlo y verlo ahora tejido. Como en los calcetines anteriores, he seguido el procedimiento de los cursos Wasel Wasel y tan sólo he adaptado de este patrón la serie a repetir para las espigas.
 


Les quise dar un toque diferente. El color en si ya era atrayente por sus claro-oscuros pero quise acabar la punta con un toque de marrón... Como si hubiera untado los pies en café con leche, es una tontería, pero les da una calidez que me encanta una vez terminados. 
Ya tengo el siguiente patrón y su lana escogidos, pero ha surgido un proyecto-secreto que me tendrá ocupada unas semanas, así que tal vez tengan que esperar. Quién sabe si podré no tejerlos... quién sabe.

*Editado: Este post estaba preparado para la semana pasada, pero la vida nos tenía preparada una salvajada y un adiós muy duro y muy grande. Mi tía tejió toda su vida calcetines para el tío Joaquín, con lana pura que aún guardaban de cuando él era pastor de ovejas, hace 40 años. Calcetines calientes y cariñosos que él llevaba para trabajar el duro invierno del campo entre viñedos. Ahora, sin él, seguiremos tejiendo calcetines siempre con él en el recuerdo, dedicándole cada pasada de lana. Te queremos.

viernes, 5 de septiembre de 2014

Salt Water House Socks

Este agosto hemos tejido ya preparando el invierno. Jordi pidió unos calcetines de nuevo y ¡sus deseos son órdenes! Me encanta tejer calcetines y a él le encanta verme tejerlos y enfundárselos en sus pies cada pocas pasadas. Entonces, ¿cómo vamos ambos a negarnos ese placer?

Quería probar cosas nuevas, preparando ya mi participación en los próximos Swapetines. Si, si, ya pienso en ellos. Así que me adentré en Ravelry y escogí un patrón facilito pero diferente a los que había tejido. Se trata del Salt Water House Socks de Chrsitine Mills. Del patrón tan sólo he adaptado la serie de cuatro pasadas para el dibujo de la cascada, ¡súper fácil, pero resultón!
La lana escogida fue una vez más Big Fabel de Drops, comprada a medias a Llanes de Colors y a  Miss Entretelas. ¡Mis laneras favoritas! Es una lana muy gordita, para tejer calcetines un pelín bastos de tan gruesos, no aptos para botas finas, pero excelentes para mirar la tele en el sofá. Los siguientes se los haré en lana más fina, ¡decidido! 
Tejer calcetines significa pasar las horas con mis cinco agujas y Wasel Wasel. Es un curso súper recomendable, al que puedes recurrir el resto de tu vida. Todo hay que decir que cada vez menos, una ya se hace amiga de talones y disminuciones; pero todavía tengo que escuchar a Gemma cada vez que me enfrento al remallado. Pero... ¡me encanta escucharla! 
Jordi ya tiene dos pares a punto para los primeros fríos... y yo ya busco nuevo patrón porque tengo lana para calcetines para aburrir. ¿Os animáis con ellos? Pronto verá la luz la plataforma de cursos de Wasel Wasel, no lo dudéis ¡no os arrepentiréis!